Las listas de los
Encabezamientos de Materia son un lenguaje documental, natural en su forma, precoordinado y de estructura asociativa, que sirve de instrumento para la recuperación de información y que está pensado para hacer posible el acceso a los fondos bibliograficos en la Bibliotecas públicas.
Estas listas fueron creadas por Charles A. Cutter en 1876, en su obra
"Rules for a Dictionary Catalog" y están formadas por encabezamientos ordenados alfabéticamente por materias, que representan conceptos que recogen cualquier tema del que pueda tratar un documento. Fueron utilizadas por primera vez, un siglo después de su publicación como código fundamental, para utilizar los Encabezamientos de Materia en la Library of Congress. Tanto las listas
"Rules for a Dictionary Catalog" como
"Sears List of Subjet Heading" son las dos grandes listas utilizadas en las Bibliotecas americanas y que han servido de patrón a seguir para las dos más importantes listas españolas: "Lista de encabezamientos para Bibliotecas" y otra traducida por la autora de la anterior lista citada. EE.UU ha servido de cuna para las Bibliotecas Públicas y ha sido allí, donde se han sentado las bases del mejor y más sencillo instrumento de recuperación de información en las Bibliotecas, los Encabezamientos de Materia.
Pero no sólo allí se ha publicado listas o dictado reglas sobre esta materia.
En Italia, donde primeramente se implantaron las reglas de Cutter se ha publicado mucho y bien, tal es así que una de sus más importantes listas, son muy utilizadas en Bibliotecas españolas. Francia también publicó sus listas, que han terminado siendo proyectos de norma difundidos en su Bibliotecas. Alemania también tuvo su producción literaria sobre listas pero solo fueron utilizadas allí y tuvieron poca importancia. Gran Bretaña también destaco con sus publicaciones en los últimos tiempos, las cuales fueron llevadas a la práctica en la Britihs Library.
Sobre los estudios y publicaciones sobre esta materia en España, basta con nombra a Carmen Rovira y aludir a su fundamental estudio
"Los epígrafes en el catálogo diccionario" y su traducción de
"Los encabezamientos de materia en español. Pautas y principios".
Las Bibliotecas españolas en general y la Nacional en particular se han guiado por la lista de la Library of Congress y al Sogettario florentino. De esta forma se ha nutrido nuestra bibliografía nacional que ha sido el recurso que con mayor frecuencia han utilizado los bibliotecarios españoles para resolver el problema del catálogo alfabético de materias.
Normas para el uso de encabezamientos de materia.
La
finalidad es el principio de las existencia de los documentos, su existencia se basa en la ayuda a la recuperación de información requerida por los usuarios.
La
especifidad es el principio que determina que un único término debe signicar una sola cosa, es decir, designa un solo tema o concepto.
El principio de
síntesis se basa en la reducción de lo comprendido en un documento en pocos temas.
El principio de
uso se basa en el usuario de los encabezamientos, quiénes lo utiliza, para qué y sobre qué se aplica.
El principio
lingüístico se basa en la prevalencia del nombre sobre el adjetivo y la la lengua donde se ha creado la lista sobre el término.
El principio de
uniformidad dicta que cada materia debe tener siempre el mismo encabezamiento.
El principio de
economía se basa en la reducción de encabezamientos para un mismo documento.